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diesdre

Last seen: 6 days ago

Diesdre is a 31 year old woman from Mexico

The pictures do not lie, but neither do they tell the whole story.
- Paul Auster, Travels in the scriptorium.

Everything contains some silence
- Kay Ryan

Hic sunt dracones.

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  • eaglemes blog - StumbleUpon

    Rated Jul 19 2007 713 reviews stumblers stumbleupon.com



    No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos
    como magnolias o como pasas de higo;
    un cutis de durazno o de papel de lija.
    Le doy una importancia igual a cero,
    al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
    o con un aliento insecticida.

    Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
    que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
    ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo
    ningún pretexto, que no sepan volar.
    Si no saben volar pierden el tiempo las
    que pretendan seducirme.

    Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
    tan locamente, de María Luisa.
    ¿Qué me importaban sus labios por entregas
    y sus encelos sulfurosos?
    ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus
    miradas de pronóstico reservado?

    ¡María Luisa era una verdadera pluma!
    Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
    volaba del comedor a la despensa.
    Volando me preparaba el baño, la camisa.
    Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...

    ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
    de algún paseo por los alrededores!
    Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
    "¡María Luisa! ¡María Luisa!"...
    y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
    para llevarme, volando, a cualquier parte.

    Durante kilometros de silencio planeábamos una caricia
    que nos aproximaba al paraíso;
    durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
    como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón,
    en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

    ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...
    aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
    ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días
    entre las nubes la de pasarse las noches de un solo vuelo!

    Después de conocer una mujer etérea,
    ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
    ¿ Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir
    con una vaca o con una mujer
    que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

    Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una
    mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo,
    no me es posible ni tan siquiera imaginar
    que pueda hacerse el amor más que volando.

    Oliverio Girondo, El Espantapájaros